Hace una semana que somos cuatro en casa. Y todo se va llevando muy bien. Hay veces que va mejor, otras un poco peor. La diferencia de edad.. los celos... el cansancio acumulado... todo suma.. pero, por otro lado, se oyen más risas que las de siempre. Tenemos otro tipo de conversaciones. Las chicas nos aliamos unas veces, otras veces nos aliamos los adultos y otras, las "niñas".
Ayer fuimos al cine. Angie tiene una edad "complicada", casi 17 pero con una cualidad maravillosa... va viviendo sus etapas.. y aunque se siente mayor, también se siente un poco niña. Le encanta Campanilla. Y fuimos a verla los cuatro.

Era la primera vez de Daniela, después de tener que abortar el proyecto del año pasado. Y son de esas veces que te encuentras con gente maja en todas partes, como cuando voy a sacar las entradas:
- qué edad tiene la pequeña?
- Tres años y medio
- En el colo o asiento para ella?
- No, butaca para ella
- Vale, bien, voy a partir de que me dijiste en el colo, vale?? Si de repente se llenase el cine, te cobraría la entrada o la coges .. pero tal como va, no hay problema de plazas..
- Oye, pues te lo agradezco un montón porque ni siquiera sé si será capaz de ver la peli entera...
Estaba impaciente por entrar.... le gustó todo: el baño, las escaleras con luces, los asientos con sus elevadores, el sitio de poner la bebida...
Las luces se empiezan a apagar... reconozco que tenía cara de impresionada.. y empiezan los trailer.. los disfruta, se le hacen cortos...
Empieza la peli... le habíamos hablado de Campanilla, de sus amigas, del polvo de hada.... a ella sólo le preocupaba que volasen sólo en la pantalla...nada de salir.. y además, yo le había insistido en que no se podía hablar...
De vez en cuando le pregunto si le gusta.. y me dice que sí.. y que sí... pero le noto algo raro... lagrimea mucho.. le pregunto si está bien.. dice que sí.. Esta conversación se repitió muchas veces. El caso es que a los tres cuartos de hora, más o menos, me dice que no aguanta más, que le pican mucho los ojos.. se me ocurre ponerle las gafas de sol... le relajan un poco la vista pero... tenemos que salir igual. Aún fuera, tardó en reaccionar, los seguía teniendo muy sensibles.
Merienda en el cine (fuera de la sala, claro) charlamos sobre la peli, se recupera.. faltan unos minutos y vemos el final...
No sé si tiene alguna explicación lo de los ojos... pero sí sé que le gustó la experiencia.. de hecho, salió diciendo que quería ver "Toy Story"... pero que si le picaban los ojos, salíamos otra vez...
y te sale de dentro... "con lo que cuesta la entrada, como para ir probando"

Por cierto, no sé si como para pagar los 6€ de la entrada, pero la historia fue muy tierna, muy sencillita y muy agradable de ver aunque yo saco la lectura de siempre de las pelis de Disney: hacen algo prohibido (no te acerques a los humanos, en este caso, repetido varias veces)... se acerca.. la lía, pone en peligro su vida y la de sus amigos.... y "no pasa nada"