Por fin, ayer, el Estudio abrió sus puertas, no hubo inauguración oficial. Simplemente, se abrió.
La sensación que tenemos es que está gustando la idea, el concepto (uso mucho la palabra conceptual, últimamente). Ahora toca trabajar... y ojalá que haya mucho trabajo.
Por otro lado, la vida sigue, claro, reunión con la profe de Daniela, comprar las cosas del cole, pensar en cambiar el armario (sólo pensar) e ir adaptándonos a este otoño tan temprano.
Y de vez en cuando, parar un poquito y tomar aire. Nos miramos y sabemos lo que estamos pensando. No hace ni dos años que estamos juntos. Aún no hace dos. Y cómo nos está cambiando la vida. Que por lo que sea parece que es una frase negativa y no lo es. Los cambios son a mejor. Siempre; tienen que serlo, sino no vale la pena. Pero son cambios. Y aunque las decisiones las vamos tomando nosotros, siempre están condicionadas por algo ...
Unas amigas tienen un proyecto entre manos del que soy muy entusiasta y del que podré hablar dentro de poco, estoy segura. El caso es que ayer le decía a una de ellas que el 2011 es de los valientes y aunque al 2011 le quede un cuarto es el inicio de muchas cosas y me acuerdo de algo que publiqué a principios de este año, y me acuerdo del comentario de Emma y aquella foto y aquel comentario los traigo para aquí, como preludio y buen augurio (que me gustan a mí las cosas que me dan buen rollo)

Yo lo de la alianza sobre el año, me ha dado a pensar que este 2011 va a ser redondo para vosotros
Besos,
Emma




