Las semanas pasan volando; noviembre se acaba.
El mes de diciembre entre preparativos navideños y puente-acueducto… vuela aún más que el resto de los meses.
A veces me asusta mucho cómo pasa la vida. No percibo el que la esté viviendo, ni sintiendo. Y no se trata de rutinas, ni de no ser feliz. Sino de que los días y las noches se suceden.... y me gustaría pararlas un poco.
No sólo por todo lo que tendría que hacer, lo que quiero hacer... y no hago; sino porque a veces me gustaría congelar momentos. Minutos. Y ni eso puedo. Quiero recordar este verano y aún no tuvo tiempo a asentarse. Pero cómo ya pasó no puedo generar más recuerdos. Alguna foto. Búsqueda de sensaciones, algún olor o color.
Hace casi un año que fuimos a Samaná (República Dominicana), un paraíso, de vacaciones... allí lo único que había que hacer era disfrutar del tiempo y eso hace que tenga muchísimos recuerdos. Recuerdos de cosas tontas, pequeñas. Pero porque tuve tiempo para recrearlos.
Y el blog también se contagia; antes contaba cómo me sentía, cosas que me pasaban relacionadas con pensamientos míos. Y ahora parece una sucesión de cosas que hice y cosas que voy a hacer.
Ese rollo mío entre pedante y cursi, creo que perdí el tono.
De hecho, este post es pedante… le falta la cursilería ;)
Il-y-a, Jean-Jacques Goldman