Desperté unas expectativas de lo más tonto con lo de mi niña en el parque. Me hizo gracia porque en cuanto llegué a casa mi padre me llevó a la cocina para contármelo..
Baja mi padre al parque con los niños. (lo hace pocas veces, así que para él todas estas cosas son novedad)
En el parque hay unos niños...dos niñas y un niño más pequeño. Este, versión mi padre, debía ser tremendo porque estaba machacando a la niña más mayor... en plan saco de boxeo dándole puñetazos en la barriga. La niña no protestaba mucho, se ve que eran conocidos o familiares.
En un momento determinado, el niño pretende subirse a la sillita de Pablo (el nenuco de Daniela). Y mi padre le llama la atención diciendo que es para un muñeco, no para un niño.
El niño lo mira retorcido (inciso, hace una semana un mico de tres años me llamó gilipollas por llamarle la atención; y hace un tiempo, otro me dijo "porque tú lo digas", este debía tener 5 ó 6... yo flipo con lo que estamos educando).(Mis llamadas de atención son siempre sobre lo mismo, los niños que se empeñan en subir por el tobogán al revés..cuando hay otros bajando..y la de golpes que se pegan.. )
Y cuando Daniela se dirige al tobogán el niño empieza a molestarla..y le llama "niña mala, niña mala, niña mala"...
Daniela va derecha hacia él: "niña mala,no; niña buena" él se pone en guardia (posición de boxeador) y Daniela sin darle tiempo a reaccionar... le pegó tres puñetazos cómo él había hecho antes.
Teniendo en cuenta que el niño era más mayor, sabemos que no le hizo daño.
Pero el tío se quedó sin saber qué hacer, encartó y no volvió a molestar (a nadie)
A mi padre le encantó la reacción de Daniela extrae unos valores (como abuelo) del tipo: se sabe defender, no atacó sino que esperó a ser atacada y cosas así...
Yo, ya no como madre, sino como persona no me gustan estas cosas, ni estas reacciones. No me gusta que los niños ejerzan la violencia o el poder físico. Pero...
¿qué hacer? por supuesto, jamás le animaría ni le diría que había hecho bien pero tampoco me gusta la idea de que siempre tengamos que estar los mayores defendiendo los "derechos" de nuestros hijos ya sea bajar por el tobogán o jugar con sus propios juguetes (es que sólo el que lo vive sabe qué clase de jungla es un parque infantil...mientras las madres se toman un café mirando para otro lado)
Y que nadie me venga con que el diálogo es la solución porque estamos hablando de edades entre 2 y 3 años..algunos no saben ni hablar.
a qué negarlo
los sueños de la siesta
no son los mismos que los de la noche
De "Sueños", El olvido está lleno de memoria (1995)
Baja mi padre al parque con los niños. (lo hace pocas veces, así que para él todas estas cosas son novedad)
En el parque hay unos niños...dos niñas y un niño más pequeño. Este, versión mi padre, debía ser tremendo porque estaba machacando a la niña más mayor... en plan saco de boxeo dándole puñetazos en la barriga. La niña no protestaba mucho, se ve que eran conocidos o familiares.
En un momento determinado, el niño pretende subirse a la sillita de Pablo (el nenuco de Daniela). Y mi padre le llama la atención diciendo que es para un muñeco, no para un niño.
El niño lo mira retorcido (inciso, hace una semana un mico de tres años me llamó gilipollas por llamarle la atención; y hace un tiempo, otro me dijo "porque tú lo digas", este debía tener 5 ó 6... yo flipo con lo que estamos educando).(Mis llamadas de atención son siempre sobre lo mismo, los niños que se empeñan en subir por el tobogán al revés..cuando hay otros bajando..y la de golpes que se pegan.. )
Y cuando Daniela se dirige al tobogán el niño empieza a molestarla..y le llama "niña mala, niña mala, niña mala"...
Daniela va derecha hacia él: "niña mala,no; niña buena" él se pone en guardia (posición de boxeador) y Daniela sin darle tiempo a reaccionar... le pegó tres puñetazos cómo él había hecho antes.
Teniendo en cuenta que el niño era más mayor, sabemos que no le hizo daño.
Pero el tío se quedó sin saber qué hacer, encartó y no volvió a molestar (a nadie)
A mi padre le encantó la reacción de Daniela extrae unos valores (como abuelo) del tipo: se sabe defender, no atacó sino que esperó a ser atacada y cosas así...
Yo, ya no como madre, sino como persona no me gustan estas cosas, ni estas reacciones. No me gusta que los niños ejerzan la violencia o el poder físico. Pero...
¿qué hacer? por supuesto, jamás le animaría ni le diría que había hecho bien pero tampoco me gusta la idea de que siempre tengamos que estar los mayores defendiendo los "derechos" de nuestros hijos ya sea bajar por el tobogán o jugar con sus propios juguetes (es que sólo el que lo vive sabe qué clase de jungla es un parque infantil...mientras las madres se toman un café mirando para otro lado)
Y que nadie me venga con que el diálogo es la solución porque estamos hablando de edades entre 2 y 3 años..algunos no saben ni hablar.
a qué negarlo
los sueños de la siesta
no son los mismos que los de la noche
De "Sueños", El olvido está lleno de memoria (1995)