Un fin de semana de puro goce.
Esquiar... que pensé que aún iba a tardar más años en hacerlo
Tirarme en trineo con mis sobrinos (más bien tirarlos a ellos pero..alguna me tocó)
Hacer el ángel en la nieve (me salió fatal pero le tenía ganas!)
Guerras de bolas
Intentar hacer un muñeco (se aburrían de amontonar nieve..y es mucho más divertido tirarla o "romperla" como dice mi sobrino el pequeño.
Además, levantarte por la mañana en un pueblecito precioso y ver todo nevado.... ese color especial del frío seco...el calor dentro de casa.
Maravillosa compañía a los que conocía poco pero gente encantadora con la que echar unas risas, contar cosas...
Sólo hubo un pero...dejé a la niña con mis padres...y aunque la eché de menos... me alegré de haberlo hecho así. (La nieve, preciosa pero.. para los no habituados, al menos, muy incómoda y con mucha infraestructura a desarrollar)
Y que tengo agujetas porque me pilló desentrenada...me caí..y calzarme los esquís en pendiente fue toda una odisea... pero, eso sí... muerta de risa, con mi ahijada dándome ánimos (hoy es su cumpleaños y mi hermano y yo le regalamos este viaje) y disfrutando de cada minuto del fin de semana.
ya se fue la memoria
desfallecida
y quedamos a solas
con esta vida
De "De dónde la memoria", La vida ese paréntesis (1998)