Una niña agotada y dormida en el asiento de atrás ya que fueron días de aire libre, de compartir juegos y risas, de tener tiempo y espacio para ellos y para nosotros, todos juntos.
Un montón de planes, de “ganas de” porque el buen tiempo anima a disfrutar juntos de las pequeñas, grandes cosas de la vida, a nuestro alcance
Pero nos íbamos interrumpiendo porque además de planes el sol, ya escondido, aún tenía algo que decirnos, hacia Poniente, a las 21.30, más o menos, la luz, el color iban cambiando…y ya, sobre la ría, marea baja, mar calmo y reflejo especular (y espectacular)
Fue inevitable. Detuvimos el tiempo. Los colores rosáceo, lila, mar teñido, mariscadores al fondo, Illa de Cortegada, nacimiento de la Ría… o “solpor”
La foto sacada con el móvil mientras él hace “las de verdad” es injusta porque no respeta colores, ni luz, ni sombras…
Pero yo también quería tener un poquito de ese solpor del 17 de maio, día das Letras Galegas; porque, para mí, mi tierra es y significa muchas cosas o día das Letras Galegas y siempre.


