O cómo agudizar el ingenio en tiempos de crisis
Para el día de la madre, compramos dos macetas de clavel chino en dos colores...
Me había hecho fan de los maceteros Socker de Ikea, dos se pusieron con las Amarilis (gracias por el nombre, Lidón) del bajo de mi casa, que enseñaba el otro día
Y un pack de tres, pequeños (2.99 tres unidades), lo compré pensando en cubos de besos... pero con el papel de estrellas de los chinos y la rafia que tenemos desde el tercer cumple de Daniela...
"voilá" (ellas se merecen mucho más pero aunque no le hace justicia la foto se quedó un detalle de lo más alegre y colorido)

Por cierto, el cubo de chuches-sorteo y, posteriormente, contenedor de golosinas ya es macetero; lo mejor es que es macetero de una planta que íbamos a regalar, en el último momento decidimos regalar vino y quedarnos con la planta.. nuestro aloe vera que tiene a Vi encantado porque se la pone para todo

Y un poco más de reutilización y reciclaje... transformar una taza, desportillada, hecha polvo, que todo el mundo quiere tirar a la basura pero a la que yo le tengo mucho cariño en "cake stand" siguiendo las instrucciones de Bea..
(continuará porque esta taza viene de casa de una de mis abuelas pero mi madre me va a traer, de casa de mi otra abuela, una campana de cristal que yo no sabía que existía!)
