Cuando voy de viaje mi idea es comprar una taza en cada sitio que visito…
La verdad es que no lo cumplo casi nunca. Pero en Espinho (Portugal) en el año 2008 sí me acordé.
Daniela tenía un año y se había puesto enferma. Así que ese día nos dimos un paseo por el pueblo las dos. Espinho está hecho polvo. Toda esa decadencia portuguesa en Espinho es aún más. Y dando ese paseo nos compramos, me compré, una taza. Y ella se compró un tren de juguete porque nos encanta el sonido del tren… pero es que en Espiñho estábamos al lado de un paso a nivel.. así que el pitido del tren fue una constante esas vacaciones.
Además de que en aquellas vacaciones y el mismo día que compramos la taza, Daniela me dio su primer beso sin que yo se lo hubiera pedido.
Cuando leí la entrada de The breakfast lover donde nos invita a fotografiar nuestras tazas, inmediatamente pensé en esa taza.
Y con toda mi inspiración otoñal, mi fotógrafo favorito, mi taza favorita, mis recuerdos y un poco de canela...
Esta es "mi taza"
Source: Uploaded by user via Maba on Pinterest
Aunque el sorteo me encanta (unas tazas mágicas personalizadas), en este caso especialmente me gusta participar por el placer de participar. Por las tazas tan bonitas que se están subiendo al muro de facebook de The breakfast lover. Porque no es necesario tener blog, ni ser seguidora de nadie, ni publicitarlo, ni nada de nada...
Si te apetece, la info del concurso o de cómo subir la foto, en esta entrada
Si te apetece pegarte unos maravillosos desayunos virtuales... no te pierdas el blog de The breakfast lover.
