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miércoles, 1 de junio de 2011

Mi día off (pero currando)



De vez en cuando me toca algún viaje de trabajo, ayer fue una de esas veces...

Y aunque ninguna de estas fotos tiene nada que ver con el trabajo ni con lo que hago, las hice ayer.


La parada para comer, rodeada de mar. Una gaviota. Vigo al fondo. Un respiro, relax. Llamada a casa. Calor. Charla agradable. Flan de café delicioso. Una vez más pienso que el horario laboral debería ser intensivo, como el que empieza Daniela hoy en el cole. Y las tardes libres. Pero no.


Paso por delante de un burro. espera.


Un burro, pero no es de verdad. Le saco una foto. Le saco otra.


Y entro en el "jardín de las delicias".




Hay gente que hace de su pasión un medio de vida.


Ayer conocí a unos cuantos. Al dueño de esto no lo conocí pero me llamó la atención. Creo que lo podría describir hasta físicamente.

Y una vez más pienso que sí es posible. Leo cosas de que si te lo propones, lo consigues. Y la principal barrera somos nosotros mismos. No me atrevo. Me gustaría..me gustaría.. pero no me atrevo. Necesito una estabilidad. Tengo una hija. Es una excusa? No lo sé. Me gustaría, pero no me atrevo. O a lo mejor simplemente son ganas de evadirme de vez en cuando. De pensar ¿qué negocio me gustaría tener? ¿cómo lo montaría? ¿cómo me gustaría gestionarlo?

En realidad, creo que es eso. Ganas de hacer cosas pero con la mente. Volar de vez en cuando. Diversificarme. Así que si alguien quiere ideas o inspiraciones. Tengo unas cuantas.



jueves, 26 de mayo de 2011

Inspiración. Propósitos. Para compensar...



Para compensar el exceso de ayer (pienso en algunos comentarios y me parto) hoy me lleno de glamour para contar un propósito..

Quiero cambiar mi espacio de trabajo. Quiero hacerlo. Eso significa ponerme al día con todo. Reordenar, reclasificar, reorganizar...

Y cómo esto llevo pensándolo un tiempo y no me pongo al carro busqué inspiración.



Vía http://www.chelseaconnolly.com/blog/(lo de las pinzas de la ropa me parece genial para cualquier espacio)





Siempre pienso lo mismo... alguna vez tendré un espacio de trabajo tan organizado?? Alguna vez conseguiré tener todos los papeles domados y archivados en un sitio específico? (por favor, espero no ser la única que se planta con un papel y dice .. "ahora dónde c*** guardo esto??")

en todo caso.. sin asustar demasiado al jefe y a los compañeros de trabajo (es que esas paredes llenas de cosas que me inspiran me encantan pero no sé si "son cosas que me inspiran" le servirá a la gente que me rodea, teniendo en cuenta que mi trabajo.. creativo, lo que se dice creativo, no es) Y sin llenar un espacio tan "masculino" de colores pastel (creo que tampoco encajaría mucho con la gente que me rodea y,a fin de cuentas, no trabajo sola) me gustaría conseguir algo así..


Esos archivadores al fondo en blanco y negro... perfectos para mí!!! Lo de la Eames, dudo que me lo permitan pero sería genial (vía http://www.designstudio210.com/)


De aquí me quedo con la importancia de los detalles, un toque de color, ya digo, sin asustar al personal pero unas flores, un marco... incluso pienso en empapelar las estanterías de atrás (colores sobrios, por supuesto) Vía http://www.decorpad.com/index.htm

Esta es la que me parece más real y adaptable, vía http://www.chelseaconnolly.com/blog/

Ya tengo la inspiración, las ganas... ahora me falta sacudirme la pereza.. y los papeles



martes, 10 de febrero de 2009

¿¿Volveré a beber??

Ayer me llamó una amiga. Necesitaba el teléfono de un amigo (y ex jefe) mío.

Y me ofreció el trabajo.

Se lo agradecí mucho. Me lo ofreció sabiendo que yo iba a decir que no. Pero me llenó de orgullo que aún cuente conmigo, que confíe en mis capacidades para desarrollarlo.

Durante dos segundos me pasó la idea por la cabeza. Dejo todo, me voy unos meses para allá. Pero...

Si me parece que la conciliación familiar y laboral es bastante utópica, en general; en el audiovisual es casi imposible. Tiene la ventaja de que durante un trabajo no ves a tu familia, prácticamente, pero en cuanto se acaba y hasta el siguiente estás las 24 horas...(y tal como están las cosas, estos periodos son cada vez más largos, los de no trabajar).

Y si esto me parece complicado en general..en mi caso, me lo parece más aún.

No me voy a arrepentir, ni a pensar en "y si..." pero le dije: acuérdate siempre de mi...se echó a reir: Descuida...

No me gusta cerrarme puertas..nunca se sabe
... y nunca dije "de este agua no volveré a beber"

En la carta que pude haberte escrito
y no he tenido tiempo para hacerlo
no iba a ser tan probo
como vos reclamabas
De "Postdata sin carta", Las soledades de Babel (1991)

jueves, 13 de marzo de 2008

Vidas cruzadas

Siempre me llamó la atención la cantidad de gente con la que tienes relación exclusivamente telefónica. Sobre todo en el trabajo.

En algunos trabajos, la mayor parte del tiempo lo pasas colgado del teléfono hablando con proveedores y clientes (ahora cada vez más por mail, pero este es aún más impersonal. Con el teléfono, por lo menos, sabes cómo es la voz de la otra persona; si está diciendo algo de forma irónica o si tiene una sonrisa en la cara).

Algunas veces me pregunto si esa gente que me cruzo por la calle, esos anónimos con los que puede que no me vuelva a cruzar, les habré escuchado la voz por una llamada en el trabajo.

Otras veces me pregunto cómo puede ser que a Jose, de la Agencia Tal y a Concha, secretaria de uno de los mejores clientes, no les pueda poner una cara. Porque con algunos, la relación ya es casi personal: ¿Qué tal tu niña? ¿A dónde vas de vacaciones? Por no mencionar otros casos en que después de una llamada en la que casi “llegas a las manos”… uno de los interlocutores llama para suavizar la situación.

Pues ayer, miércoles, mi día rutina-rompe-rutina, quedé con dos de estas personas. Trabajan para uno de los proveedores de mi trabajo. Y tenemos una relación muy estrecha…es decir, hay días de 15 ó 20 llamadas.

La experiencia fue de lo más positivo. Nos caímos muy bien. Nos reímos de broncas que ya son agua pasada. Y vacilamos a los jefes, concretamente, al de ellas; porque del mío no hay queja.

Ahora, tengo una duda, ¿esto podría llegar a nuestra relación laboral? ¿Pueden darse unas confianzas que repercutan en nuestros trabajos? ¿Es bueno mantener la distancia, fría, del teléfono o somos personas que nos relacionamos de forma cálida?


Y, para calidez, la de Serge Gainsburg y su hija Charlotte, en una canción que me encanta pero que no quiero saber que significa, Lemon incest.