De vez en cuando me toca algún viaje de trabajo, ayer fue una de esas veces...
Y aunque ninguna de estas fotos tiene nada que ver con el trabajo ni con lo que hago, las hice ayer.

La parada para comer, rodeada de mar. Una gaviota. Vigo al fondo. Un respiro, relax. Llamada a casa. Calor. Charla agradable. Flan de café delicioso. Una vez más pienso que el horario laboral debería ser intensivo, como el que empieza Daniela hoy en el cole. Y las tardes libres. Pero no.

Paso por delante de un burro. espera.

Un burro, pero no es de verdad. Le saco una foto. Le saco otra.

Y entro en el "jardín de las delicias".

Hay gente que hace de su pasión un medio de vida.

Ayer conocí a unos cuantos. Al dueño de esto no lo conocí pero me llamó la atención. Creo que lo podría describir hasta físicamente.

Y una vez más pienso que sí es posible. Leo cosas de que si te lo propones, lo consigues. Y la principal barrera somos nosotros mismos. No me atrevo. Me gustaría..me gustaría.. pero no me atrevo. Necesito una estabilidad. Tengo una hija. Es una excusa? No lo sé. Me gustaría, pero no me atrevo. O a lo mejor simplemente son ganas de evadirme de vez en cuando. De pensar ¿qué negocio me gustaría tener? ¿cómo lo montaría? ¿cómo me gustaría gestionarlo?
En realidad, creo que es eso. Ganas de hacer cosas pero con la mente. Volar de vez en cuando. Diversificarme. Así que si alguien quiere ideas o inspiraciones. Tengo unas cuantas.





