Cuando estoy agotada las cosas cambian un poco. Ayer cambiaron mucho. Cuando bajó a cenar, me senté en el sofá. Puse la tele. En la dos, cine clásico. Me quedé (frita) y ellos se quedaron (con la peli). Daniela pidió permiso porque las pelis "clásicas" le llaman mucho la atención y se quedó un ratito..

No sé cuál es la fascinación que ejerce sobre nosotras este cine. Si el technicolor, las interpretaciones ligeramente pasadas, el argumento que no suele tener mucha base, la verdad...

Supongo que pelis como la de ayer fueron pensadas como consumo rápido. Taquillazos del verano (de la época) o doble sesión. A mí me encantan. Esos decorados de cartón piedra. Esos malos, españoles, que tan malos son que son caricaturas... ese raccord, me lo paso un poco por el forro..y lo mejor de la peli de ayer, el vestuario de Maureen O'Hara, la Condesa Francisca, con velos, peinetas, lazos, brillos... muy barroca pero, como siempre, maravillosa...

El prota masculino, Paul Henreid, viejo amigo, necesitaría más gancho (porque no lo tenía, para nada) pero a Victor Laszlo se le perdona todo...




