En esta toca Correos... la única serie que se me ocurre con carteros es la de O Carteiro Pat (es que yo la veía en TVG de cría) que, por cierto, me encantaba.
El edificio de Correos de mi pueblo es un edificio recientemente restaurado, en la Plaza de la Iglesia, con un montón de ventanales con lo que siempre hay un montón de luz.. cuando entras las cosas suelen ser:
- qué tal Maba? Ya de vacaciones?
- No, qué va, hoy toca hacer recados
- ¿qué tal.. ?
da igual el resto de la conversación me va a contar algo de su vida o va a preguntar algo de la mía.. ayer no le di palique,
- tengo que hablar con el jefe de repartos (anda que no mola el cargo)
-vale, vete por atrás que ya le digo yo que abra y te llevo el pliego de los sellos
-vale, gracias
- hola, venía por lo de la entrega del correo en la casa nueva
- sí, pasa, siéntate (sí, mola, te manda sentar y nos ponemos de charla)
- ya pasó la cartera dice que no hay problema para pasarlas por debajo aunque yo preferiría que hicieras ranura en la puerta
- no me hagas llamar a alguien que me haga el "boquete" que además tengo que pedir permiso a la dueña.
- Es que el buzón teniendo en cuenta que es una calle con mucho tráfico de gente (de coches, no, que el interior del pueblo está peatonalizado) pues como que no me gusta... bueno, venga, por debajo de la puerta
- sí? entonces ya puedo dar la dirección nueva?
-sí, sin problema.. cuando aseguréis el felpudo, acordaos de lo de las cartas, por si no pasan y hay que buscar otra solución.
-vale, muchas gracias, hasta luego
No es ficción, no es realidad dramatizada. Es así, bueno, la conversación fue más larga. Y no lo conozco de nada. No es un compañero de escuela o alguien de aquí, pero ir a Correos es así. Estar en una sitcom costumbrista. Da gusto. Reconozco que, en cuanto salgo, pongo el modo "metro de Madrid" on pero, mientras, me gusta esa "pérdida" de tiempo. Poder hablar las cosas. No tener que presentar instancias, ni concertar cita previa, no hacer cola. Supongo que eso es lo que llaman calidad de vida, ¿no?