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martes, 28 de febrero de 2012

La tontería del término

Ayer una de mis gurús de la moda favoritas, Raquel,  ilustraba un post sobre la colección de Marni para H&M con esta foto tan mona de los archivos de Mary Quant




Ese pañuelo es un estampado de.... 

lunares, topos (topitos, no, está claro) y si tienes cuatro años puedes decantarte por redondeles y rayas pero.. no es necesario decir Polka Dots.. ¿o sí?

Mi otra gurú de la moda favorita, Coco, tiene una sección maravillosa, El glosario, donde me entero de cómo es la versión en español de cualquier término de moda. Porque lo hay.

Sonará peor (????) pero lo hay. 

No estoy libre de pecado porque una temporada titulé mis entradas en inglés. Mis amigas se mueren de risa cuando utilizo algún término de estos porque también los uso aunque poco porque soy de pueblo y en un pueblo la polka es un baile, no un lunar; los Palazzo son unas construcciones preciosas y no unos pantalones y Mary Jane es la prima de alguien que aquí tiene una prima que se llama Merceditas... 

Y porque, además, cómo le pasó estos carnavales a la clienta que iba delante de mí en la tienda de retales (del pueblo, claro): 

- quería fieltro verde y sino lo hay vale burdeos

- nena - la de la tienda, a su hija, que también es dueña- el burdeos es el granate, ¿no?

- sí, mamá, pero ahora para vender retales hay que saber idiomas. 

Y me reí, sobre todo, porque me hubiera gustado ver su cara si le digo "no, nena, eso ahora es burgundy que lo dicen las del street-style"


jueves, 9 de febrero de 2012

Sitcom III


El suelo de azulejos, tipo hidráulico. Las estanterías de madera y en la parte superior todos los botes de botica antigua. Todo restaurado, impecable. Bustos del fundador de la farmacia. La misma distribución.

Cuando entro, un poco entro en un pasado cercano. El mío. Un pasado donde me ponía de puntillas y mis ojos asomaban por encima del sobre de mármol del mostrador, que aún sigue ahí. Me encantaba mirar, aquello estaba lleno de botes con nombres increíbles. Pero es que, además, siempre tenían un chiste para los niños. 

Los mancebos siguen siendo los mismos. El farmacéutico se jubiló pero sigue su hijo. 

Ese trato cercano y amable sin invadir la intimidad es realmente difícil de conseguir. Y aquí lo tienen. 

Pero es que, además, mi hija se encarama al mismo mostrador. Pone la misma cara y le llaman la atención las mismas cosas. La conocen por su nombre. La tienen completamente fidelizada. A los niños les dan bolsitas con 4 gominolas, o una piruleta. En Semana Santa la piruleta tenía forma de cofrade. 

Con lo que cuando hay que ir a la farmacia, Daniela siempre dice lo mismo "Pero a la que me dan chuches"



Foto de una botica de La Palma de 1905; pero la "mía" es muy,  muy parecida. Y aún más antigua, por cierto. 

Tercera entrega de la serie Sitcom: la primera, un café; la segunda, en Correos

miércoles, 23 de junio de 2010

Sitcom II


En esta toca Correos... la única serie que se me ocurre con carteros es la de O Carteiro Pat (es que yo la veía en TVG de cría) que, por cierto, me encantaba.

El edificio de Correos de mi pueblo es un edificio recientemente restaurado, en la Plaza de la Iglesia, con un montón de ventanales con lo que siempre hay un montón de luz.. cuando entras las cosas suelen ser:

- qué tal Maba? Ya de vacaciones?
- No, qué va, hoy toca hacer recados
- ¿qué tal.. ?

da igual el resto de la conversación me va a contar algo de su vida o va a preguntar algo de la mía.. ayer no le di palique,
- tengo que hablar con el jefe de repartos (anda que no mola el cargo)
-vale, vete por atrás que ya le digo yo que abra y te llevo el pliego de los sellos
-vale, gracias

- hola, venía por lo de la entrega del correo en la casa nueva
- sí, pasa, siéntate (sí, mola, te manda sentar y nos ponemos de charla)
- ya pasó la cartera dice que no hay problema para pasarlas por debajo aunque yo preferiría que hicieras ranura en la puerta
- no me hagas llamar a alguien que me haga el "boquete" que además tengo que pedir permiso a la dueña.
- Es que el buzón teniendo en cuenta que es una calle con mucho tráfico de gente (de coches, no, que el interior del pueblo está peatonalizado) pues como que no me gusta... bueno, venga, por debajo de la puerta
- sí? entonces ya puedo dar la dirección nueva?
-sí, sin problema.. cuando aseguréis el felpudo, acordaos de lo de las cartas, por si no pasan y hay que buscar otra solución.
-vale, muchas gracias, hasta luego

No es ficción, no es realidad dramatizada. Es así, bueno, la conversación fue más larga. Y no lo conozco de nada. No es un compañero de escuela o alguien de aquí, pero ir a Correos es así. Estar en una sitcom costumbrista. Da gusto. Reconozco que, en cuanto salgo, pongo el modo "metro de Madrid" on pero, mientras, me gusta esa "pérdida" de tiempo. Poder hablar las cosas. No tener que presentar instancias, ni concertar cita previa, no hacer cola. Supongo que eso es lo que llaman calidad de vida, ¿no?

martes, 30 de junio de 2009

Sitcom I

El café de las mañanas, antes de venir a trabajar no lo tomo nunca en el mismo sitio, depende de donde tenga aparcado el coche.

Pero al que más suelo ir y el que más me gusta... sería, en la sitcom que es mi pueblo,...una especie de Cheers ...por eso de "Where everybody knows your name"

Yo no soy de dar conversación, en todo caso, con la propietaria me pongo de charleta pero...me divierte mirar para la parroquia.

Entro me siento y en dos segundos tengo mi café...como a mí me gusta. Sin mediar palabra (bueno,sí, saludo, que el sueño no me quita la educación)

Y me fijo.

El notario y su ayudante, cada uno con su periódico

El de los cupones.

El marido de la de la óptica (es que él es el de fuera...en mi pueblo, somos así)

Cada uno en el mismo lugar de siempre. Nadie dice lo que quiere y les van poniendo delante, por riguroso orden de aparición, el café o lo que sea, a su gusto.

Ellos tienen su tertulia montada.

El del banco. La de otro banco. Que se llevan muy bien y se suelen sentar juntos.

Lo que más me gusta es cuando entra uno de los policías. Es el más alto del cuerpo. Y es de aquí.
(nadie dice su nombre en plan Nooooorm pero es lo que nos falta)

Porque él suele entrar. Se para en la puerta (y quita un poco de luz, es que este hombre es muy grande) y saluda. Camina despacio. Cuando llega al lugar que haya escogido ya tiene delante su café. Me hace gracia porque lo toma en mug. Se apoya tipo peli del Oeste. Y empieza un tema. Ya hay tertulia para todos los parroquianos montada.

Es mi gente. Es mi vida. Pero cuando, a veces, salgo un poquito y la veo como si no fuera yo. De verdad, que parece una sitcom, donde todo el mundo sabe tu nombre.


Si a uno
le dan
palos de ciego
la única
respuesta eficaz
es dar
palos
de vidente

De "Contraofensiva", Cotidianas (1978-1979)