Pero creo que no voy a ser capaz.
Eva Leroca me retó en el desafío blogger.... pero no soy capaz de crear una vida sin lo más importante de la mía.
Eva me dice que me imagine sin haber tenido a Daniela, sin haber conocido a mi chico... y, efectivamente, esa no sería mi vida.
Intento imaginarme. Supongo que estaría en el mismo trabajo (o no). Supongo que habría conocido a alguien (o no). Quizás, no sería tan difícil, habría conocido a Vi pero no sé si habría funcionado. Seguramente habría viajado más, pero tampoco lo sé.
Lo que quizás sí sea más seguro es que probablemente no estaría en mi pueblo, sino que habría cambiado de vida varias veces. El no tener a mi hija sí me daría la libertad de ir de un lado a otro sin preocuparme por el ¿dónde voy a dormir? o ¿de qué voy a vivir? No me extrañaría que intentara algo en algún punto del sur de España o quizás en Oporto, en una isla en Francia.. para alguna de estas aventuras tendría un cómplice, o podría tenerlo
Pero aún así... si pienso en mi vida sin Daniela.. es como la peli de Coixet, no puedo imaginarme mi vida sin mí. No puedo, o no quiero, directamente. No me gusta decir que mi vida sin mi hija está vacía porque no quiero decir que la vida de quién sea, sin hijos, no es nada. Pero es que mi hija no es un hijo al azar, el hijo que puedes, o no, tener. Mi hija es Daniela. Y puedo decir que mi vida es mi hija. Desde que decidí tenerla, mi vida está marcada por ese hecho. Las decisiones que se puedan tomar. Los viajes. La gente. Todo está condicionado por tener una niña. Y yo quiero que lo condicione.
La verdad es que pensé que sería más fácil. Hace no tanto me pasaba la vida así, imaginando cómo podría ser si ... y, sin embargo, desde que tengo a la niña me puedo imaginar cambiando de lugar, de trabajo... pero no sin ella. Eso soy incapaz de imaginarme.
Así que me lo digo a mí misma: reto no superado... y lanzo nuevo reto a Loqueven... próximamente en su blog.










